Oscuridad tras la Diva: Asesinatos, canibalismo y el macabro final de María Félix
Fue la mujer más deseada de la época de oro del cine mexicano, pero la vida de "La Doña" estuvo rodeada de tragedias, sospechas de crimen pasional y un cuerpo exhumado bajo la sombra del envenenamiento.
A lo largo de la historia del cine mexicano, pocas figuras han logrado proyectar un aura tan inalcanzable, imponente y misteriosa como María Félix, la eterna "Doña". Adorada por intelectuales como Diego Rivera (quien fundó una religión en su honor) y codiciada internacionalmente, su rostro perfecto era sinónimo de empoderamiento femenino. Sin embargo, si rasgamos el velo del estrellato, encontraremos una biografía manchada por la muerte, el morbo y sospechas escalofriantes.
La tragedia y el escándalo persiguieron a María de los Ángeles Félix Güereña desde mucho antes de pisar un set de filmación. Nacida en 1914 en una familia de once hermanos, su juventud estuvo marcada por un amor prohibido. Desarrolló un vínculo tan estrecho e intenso con su hermano Pablo, que su madre, aterrada por lo que consideraba un lazo incestuoso, decidió enviar al joven a un internado militar para separarlos.
El resultado fue catastrófico. Poco tiempo después, la familia recibió la devastadora noticia de que Pablo había muerto en un "accidente" de entrenamiento militar. Hasta el último día de su vida, María Félix sostuvo que su hermano fue asesinado, sembrando la primera gran sospecha oscura en su vida.
El cadáver en el hotel: ¿Fue María Félix una asesina?
En la cúspide de su fama, en 1949, la rebeldía y el magnetismo de "La Doña" desataban toda clase de rumores, incluyendo especulaciones sobre sus preferencias sentimentales. Para ayudarle a manejar su vertiginoso ritmo de vida, María contrató como secretaria personal a Rebeca Uribe, una talentosa poeta abiertamente homosexual con la que formó un vínculo inseparable.
Todo se torció durante un viaje de trabajo de la actriz a España. Mientras ella estaba en Europa, las autoridades encontraron a Rebeca muerta en una habitación de hotel en México. El cuerpo estaba completamente desnudo, con una jeringa tirada en el suelo y, perturbadoramente, un retrato personal de María Félix entre sus pertenencias.
Aunque la policía dictaminó una sobredosis accidental, el escándalo amarillista estalló. Testigos del hotel aseguraron haber visto a una misteriosa mujer vistiendo un lujoso abrigo de piel escapando de la escena del crimen al amanecer. Sin la tecnología moderna para comprobar ubicaciones, la prensa sensacionalista acusó directamente a María Félix de haber cometido un macabro crimen pasional y haber huido del país. Le costó mucho tiempo a la diva demostrar que ella, físicamente, se encontraba en España cuando ocurrió la muerte.
La aterradora confesión caníbal
Como si la sospecha de asesinato no fuera suficiente para alimentar la leyenda negra de "La Doña", existía un rumor callejero muy perturbador en la época. Las malas lenguas afirmaban que el secreto de su eterna juventud residía en una dieta macabra que incluía carne humana. Lo que nadie esperaba es que ella misma lo confirmara en televisión nacional.
Durante una entrevista con el periodista Ricardo Rocha, la diva confesó con una frialdad escalofriante que sí había comido carne humana.
Ocurrió durante el rodaje de La Corona Negra en Marruecos. Un aristócrata local la invitó junto a su hijo a un banquete tradicional en Chefchaouen. Solo después de haber ingerido el platillo, la actriz descubrió horrorizada que en esos círculos de poder africanos existía una afición por la gastronomía antropófaga, comprobando que, por accidente, la leyenda urbana sobre su canibalismo era cierta.
Una muerte bajo la sombra del envenenamiento
El telón de la vida de María Félix cayó el 8 de abril de 2002, el mismo día que cumplía 88 años. Su cuerpo fue encontrado sin vida en la cama durante la mañana. Tras un monumental homenaje en el Palacio de Bellas Artes, fue sepultada. Pero la paz en su tumba duró muy poco.
Su hermano, Benjamín Félix, acudió a las autoridades exigiendo la exhumación del cadáver, acusando que la diva había sido asesinada por envenenamiento o intoxicación provocada, sospechando de su círculo más íntimo que buscaba apoderarse de su herencia. Aunque los forenses desenterraron el cuerpo y determinaron que no había signos de veneno, las teorías de conspiración nunca se apagaron. Se rumora hasta hoy que el hermano retiró los cargos tras recibir una cuantiosa suma de dinero para mantener el oscuro secreto en silencio.
Una mujer que dominó el mundo, pero cuya vida estuvo plagada de secretos inconfesables, muertes extrañas y tragedias.
¿Tú qué piensas? ¿Crees que de verdad el hermano de María Félix fue comprado para encubrir un asesinato?
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